
Quedaría bien decir que mis trayectorias personal y laboral se han ido forjando en base a decisiones bien meditadas, esfuerzo y perseverancia. Supongo que algo de eso hay, pero el azar ha sido tan determinante en todo lo que he hecho que casi da pudor ensalzar cualquier otra cosa.
Me criaron una enfermera que estudió Psicología y un profesor de Universidad, también psicólogo. En un alarde de originalidad, mi hermana mayor tuvo a bien alienarse con el poder establecido y estudiar Psicología. En mi caso, alguien vio en mí cierta facilidad para las matemáticas (que a día de hoy tiende al cero), y fui instigado a matricularme en una carrera técnica. Acabé estudiando Ingeniería Informática, y desde entonces huyo de ella. Por ahora, soy más rápido. Por cierto, nací un verano de 1982 en Sevilla. En el mismo sitio y a la misma hora (día arriba, día abajo) estaba pasando esto. No salió malo el veranito.
Tras acabar los estudios, ejercí como zombi en una cárnica de software, donde acabé por confirmar que me había equivocado de carrera. Siempre me gustó la Biología, y en especial la Genética, aunque por lo que sea esto no llamó la atención de nadie. Con un golpe de creatividad, me sorprendí escribiendo en Google informática + biología, y así descubrí una rama de la ciencia llamada Bioinformática, que desde entonces me ha acompañado profesionalmente (más info aquí). Si la informática fuera un barco desde el que salté y nadé a la deriva a mar abierto, la biología es esa isla a la que trato de llegar y probablemente muera en la orilla. En tu cara, Lorca.
Me apasionan el fútbol y la ciencia. A la espera de que me fiche algún equipo, voy tirando con lo segundo. También reivindico el método científico como el mejor camino para entender la realidad e intento promover, desde mi pequeña parcela de influencia, el pensamiento crítico y el uso de la razón. Me interesa especialmente rebatir los postulados pseudocientíficos desde una perspectiva científica y racional. Estos valores se alinean con los de organizaciones como ARP (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico) o APETP (Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas). Como cualquier profrano, tengo un podcast con varios amigos en el que soltamos cuñadeces mientras divulgamos ciencia. Se llama Darwin contra Dios y sí, el nombre es mejor que el podcast. También dedico algún rato libre a frikear con análisis de datos de fútbol, y si tengo tiempo los voy publicando aquí.
Si te están sangrando los ojos, probablemente hayas notado que he usado alienar y alinear en la misma entrada. A mí también me duele.